Hemeroteca > Número 74 > Imágenes metropolitanas. Joan Crexells describe un partido de fútbol jugado en Londres por el Arsenal (1924)

Imágenes metropolitanas. Joan Crexells describe un partido de fútbol jugado en Londres por el Arsenal (1924)

Conrad Vilanou

Resumen

Sin lugar a dudas la ciudad –desde la polis griega hasta la aglomeración urbana– constituye una de las máximas manifestaciones de la cultura humana. De hecho, los griegos ya veían en la polis la condición de posibilidad para la civilización del hombre, o lo que es lo mismo, el lugar idóneo para la formación de los ciudadanos. Aristóteles lo deja bien claro en su Política: la ciudad es el telos de la civilización, con lo cual queda justificada su visión del hombre como zoon politikon. En consecuencia, fuera de la ciudad permanece el desorden y la barbarie, de manera que uno de los castigos más severos que se aplicaba a aquellos que rompían las leyes de la polis era precisamente la condena al ostracismo, es decir, vivir alejado de su ciudad originaria, sentencia que se aplicó a Sócrates, el cual decidió quitarse la vida antes que aceptarla. Con estos antecedentes resulta lógico que uno de los méritos más preciados por los ciudadanos de las respectivas polis fuera, precisamente, el hecho de representarlas en los Juegos Olímpicos de la Antigüedad y obtener triunfos que, además de cantar su excelencia personal, confiriera prestigio al nombre de su ciudad.

Palabras Clave

Return to Top ▲Return to Top ▲